Estoy en Jerez desde ayer, en la feria Vinoble, una feria de primer nivel mundial, dedicada a los Vinos Nobles (generosos, licorosos y dulces especiales). Estoy aquí por tres motivos, en orden de importancia: contactar con gente interesante del mundo del vino para impulsar nuestra tienda de vinos, Vinarium, aprender (si ya no soy un experto en vinos, en vinos dulces soy un completo ignorante) y disfrutar, divertirme y relajarme (aunque esto último es imposible, y más cuando uno tiene la habilidad de olvidarse el portátil en el control de seguridad del aeropuerto, lo que me trae por la calle de la armadura y me tiene un poco frustrado y preocupado).
El mundo de los aeropuertos me parece prehistórico. Tanta “seguridad” me produce mucha inseguridad: ¿de qué sirven los lectores de rayos x si hay que sacar las cosas de las bolsas? ¿no es normal que las maletas se pierdan cuando de una mísera pegatina depende todo? ¿por qué hay que estar una hora antes y hacer colas interminables simplemente para coger un medio de transporte habiendo pagado el billete por adelantado? De verdad, hay cosas que me superan, ésta es una de ellas, otra son las llaves, por ejemplo: que en el siglo XXI vayamos con trozos metálicos recortados de forma que encajen o no con otro trozo metálico me asombra. Cada vez que veo el sistema de hacer copias de llaves espero que salga un caballero de los de “lanza en astillero” de la trastienda.
Por otra parte, estoy muy pendiente del lanzamiento, la semana que viene, de la nueva página web de Vinarium, con su tienda online, trabajando en los siempre interminable últimos detalles del proyecto, que está llevando Gepelia, una de esas empresas jóvenes y flexibles de gente con talento con las que me siento cómodo trabajando.
Las andaduras vinícolas las estoy contando en nuestro blog de vino que se pone de largo para la ocasión. Ayer estuve en una cata de los mejores Sauternes, un lujo, y conociendo otro buen puñado de vinos dulces de todas partes del mundo. También lo voy contando, en tiempo real, en mi twitter.
hola luis, menuda sorpresa. soy hector, de telvium. el otro dia estaba navegando y di por casualidad con tu web. veo que estas muy metido con el mundo del vino. yo sigo por la universidad de chicago y ya va quedando menos para terminar el doctorado. mucha suerte en tu nueva aventura empresarial!
hector