Martin Varsavsky: “Ser emprendedor es una sucesión de continuos fracasos”

Ayer acudí al First Tuesday para escuchar lo que contara Martin Varsavsky. Era la tercera vez que iba a una conferencia suya (las dos primeras fueron Webdosbeta y la conferencia anual de antiguos alumnos del Instituto de Empresa) y no sólo no me decepcionó, sino que fue la mejor de las tres veces.

Martín es un hombre que tiene un carisma apabullante hablando en público. Es tan cercano y habla de cosas tan sensatas y reales que a los pocos minutos uno cree que le conoce de toda la vida. Dice las cosas como las piensa, sin extremismos, pero sin dejar de decir nada que piense por ser políticamente correcto. Por ejemplo, si tiene que decir los grandes defectos de los españoles, los dice, igual que si quiere reconocer sus virtudes, y lo mismo sucede con los argentinos, los norteamericanos o los japoneses. Y no hace ese ejercicio tan típico de decir la virtud justo después del defecto para suavizar el golpe. Y además, acierta de pleno en sus análisis. Además, tiene una visión global del mundo que le permite poner en perspectiva unas culturas con otras. Por ejemplo, yo nunca me había parado a pensar que en España la familia y los amigos sean lazos mucho más fuertes que en el resto del mundo, y que eso tenga una influencia en la abundancia de friends and family en las inversiones iniciales de un emprendedor. También comparó la visión que tenemos en España de la inmigración y la que tienen en Estados Unidos: aquí lo asociamos a personas que vienen a hacer los trabajos que no queremos hacer los españoles, allí se llevan a los mejores para aprovecharse ellos del talento de los demás. Genial, clarividente, y completamente acertado (y él es el que mejor lo sabe, pues dice que le resulta imposible traer gente de Estados Unidos por los problemas burocráticos).

Sabe llevar los ritmos y tiempos de una ponencia con maestría, engancha a todo el mundo desde el principio y lo lleva en su crucero a la velocidad que él marca: invita a la reflexión, hace reir, introduce algo de controversia… y todo ello aderezado con sus experiencias personales y un toque de humildad (sí, humildad) reconociendo sus debilidades, sus inseguridades (”tuve que ir al psicólogo porque me sentía muy de izquierdas pero me encantaba el dinero”) y también siendo perfectamente consciente de cuáles son sus virtudes, o su virtud, pues según él “lo único que yo sé hacer bien es convertir una idea en una empresa”. También contó como en un vuelo de 12 horas conoció y acabó convenciendo al dueño de una empresa americana de lofts de que él tenía que dirigirla, sin saber previamente lo que era un loft. “La arrogancia es muy buena para ser emprendedor”. Otra verdad como un puño.

También comentó algo interesante, cuando le preguntaron por qué invertía en pocos proyectos españoles. Dijo que él considera todas sus posibilidades de inversión en un mismo plano, vengan del país que vengan, y por tanto los proyectos españoles compiten con los de todo el mundo que le llegan por infinidad de caminos.

Por último, dejó una perla en la que me fui pensando a casa, y que me llenó de moral además: le preguntaban si tener fracasos empresariales es imprescindible para ser un buen emprendedor, y respondió: “Una empresa es una sucesión de fracasos continuos. Uno está permanentemente resolviendo problemas, que son pequeños fracasos que uno va intentando arreglar. Algunas veces toda esa suma de fracasos de repente se convierte en un éxito. Es como afinar una guitarra: suenan mal todas las cuerdas y de repente la guitarra está afinada”.

Uno se imagina a alguien con la fortuna y contactos de Varsavski sin ninguna preocupación, viviendo a todo lujo… y al final resulta que su día a día consiste en resolver problemas, como el de todo hijo de vecino.

No puedo parar de darme cabezazos contra la pared por haber tenido en el IE un profesor de creación de empresas completamente nefasto, que transmitía mensajes tan interesantes como “eso no hace falta aprender a hacerlo, te lo hace cualquier abogado por un millón de pesetas” o que cualquier empresa de menos de 100 millones de pesetas es un “negociete”. Vamos, era todo menos un emprendedor, un ricachón de buena familia al que le había venido todo dado, y cuya única pretensión era contarnos (mientras nosotros estábamos puteados haciendo el master) lo rico que era, que se iba a jugar al golf a Sotogrande o que era consul honorario de Belice. Mientras, otros tenían a Martín de profesor, con un sistema de evaluación propio: cada alumno tiene una cantidad de dinero virtual, y tiene que invertir en varios proyectos de los que proponen sus compañeros; la nota la da la financiación conseguida por cada uno.

4 Respuestas a “Martin Varsavsky: “Ser emprendedor es una sucesión de continuos fracasos””


  1. 1 angel maria

    si os gustó FT, echra un vistazo a http://www.iniciador.com, que es un encuentro de emprendedores, a ver que os parece :)

  2. 2 Luis Alonso-Lasheras Alén [Blogger]

    Os conozco bien, estoy suscrito a vuestro blog y twitter (ahora). Supongo que nos veremos en alguno de vuestros eventos. Saludos y gracias por la visita y el comentario. Luis

  3. 3 Narciso Cerezo

    Muy buen resumen de la ponencia de Varsavsky, me quedo con lo de la sucesión de problemas y con el hecho de que invierte globalmente.

  1. 1 Cómo le vendí vino a Martin Varsavsky en Acritud - Blog personal de Luis Alonso-Lasheras Alén - Emprendedor - Fundador de PopMadrid.com y Vinarium.es -
    Dirección Pingback a 6 Jun, 2008, 7:43 am

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